Autismo - TEA

Qué es el Autismo/TEA?

Los Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD), los Trastornos del Espectro del Autismo (TEA) y el Autismo son, términos generales para un amplio y complejo conjunto de alteraciones en el desarrollo.

Estas alteraciones se caracterizan, en niveles diferentes, por dificultades en la interacción social, en la comunicación verbal y no verbal y en la existencia de comportamientos repetitivos…

Así mismo, se observan en múltiples ocasiones, problemas en el lenguaje, el procesamiento cognitivo, la expresión de emociones…

Los TEA tienen una base neurológica, lo que significa que afectan al funcionamiento del cerebro. Pero, cómo los TEA afectan a cada persona y su severidad sintomatológica, es altamente variada e individualizada a cada persona.

Por eso es muy difícil poder generalizar sobre la sintomatología y en muchas ocasiones, evita que el diagnóstico sea temprano si la persona que diagnóstica no es experta en la materia.

Los datos epidemiológicos sobre la incidencia de los TEA, según estudios y webs de referencia, son de 1 de cada 681 2 niños. Lo que sí parece mantenerse en el tiempo es que el número de niños varones es, entre tres y cuatro veces mayor, que el número de niñas.

Los TEA engloban un conjunto de alteraciones en el desarrollo, con entidad propia como son: el Autismo Clásico, el Síndrome de Rett, el Trastorno Desintegrativo de la Infancia, el Síndrome X-Frágil el Trastorno Generalizado del Desarrollo no Especificado y el Síndrome de Asperger.

Por otro lado, los TEA pueden ser asociados con alteraciones del funcionamiento intelectual, dificultades en la coordinación motora, atención y algunos aspectos de salud como el sueño y alteraciones gastrointestinales.

También se encuentran personas dentro del espectro autista que muestran especiales habilidades en el campo de las habilidades visuales, la música, las matemáticas o el arte.

El TEA parece tener su inicio en etapas muy tempranas del desarrollo cerebral. Sin embargo, los signos más obvios y síntomas de autismo tienden a emerger entre los 2 y los 3 años de edad.  


Hoy en día no están claras qué variables, exactamente causan un repertorio de comportamientos compatible con un diagnóstico de TEA3.

Probablemente, son muchos los factores que contribuyen en el desarrollo y aparición del autismo. Algunos desde el propio nacimiento del niño (factores genéticos) hasta quizá factores ambientales que contribuyan en su aparición. Todo parece indicar que hay una convergencia de variables que confluyen en un niño y desencadenan la sintomatología. Lo que sí parece ser claro es que, el riesgo de tener autismo se incrementa si un miembro de la familia ya ha sido diagnosticado. Por último, es importante destacar que, la investigación, ha demostrado que el estilo parental no es una causa real, así como que el autismo no está causado por las vacunas.

El Diagnóstico temprano y un inicio de tratamiento tan pronto se consiga el mismo, son elementos cruciales a la hora de reducir los síntomas de autismo y mejorar la calidad de vida de estas personas y sus familias. No hay una prueba médica para el autismo y su diagnóstico, únicamente está basado en la observación de cómo el niño se comporta en comparación con otros niños de su misma edad cronológica.

Como ya hemos mencionado anteriormente, el TEA muestra manifestaciones diferentes para cada persona en severidad y en combinación de síntomas. Existe un repertorio tan grande de habilidades y características de niños con TEA que no hay dos niños que se parezcan o se comporten de la misma forma. Los síntomas varían entre moderados y severos y frecuentemente cambian con el tiempo.

Es importante destacar que no hay un comportamiento, en sí mismo, que denote autismo. Es decir, no hay un solo comportamiento que, por el hecho de presentarse, quiera decir que ese niño o niña muestra un TEA. Ni tampoco al revés…es decir, que un niño no muestre un comportamiento concreto no quiere decir que ese niño o niña no muestre TEA.

Las principales características del TEA incluyen:

  1. Problemas de comunicación: dificultades para el uso y la comprensión del lenguaje. Algunos niños con autismo presentan un lenguaje muy limitado, otros no desarrollan lenguaje, otros focalizan su atención en determinados temas y otros casi exclusivamente repiten frases que han oído anteriormente o en el mismo momento.
  2. Problemas de Interacción con personas: se observan muchas dificultades en las relaciones de amistad mutua, dificultad para leer expresiones faciales, puede no haber contacto visual…
  3. Comportamientos o movimientos corporales repetitivos: aleteos, girar objetos, dar vueltas sobre si mismo, repetición de sonidos o de frases…

Muchos niños con TEA muestran excesivo interés y atención por rutinas, por la permanencia invariable de aspectos cotidianos y dificultades para adecuarse a cambios de éstas. Algunos no muestran diferencias en las habilidades cognitivas con personas con funcionamiento normal, mientras que otros tienen dificultades intelectuales significativas.

Actualmente, no disponemos de una prueba médica, un test que pueda diagnósticas el Autismo. No obstante, profesionales específicamente entrenados, médicos y psicólogos pueden administrar pruebas específicas para el diagnóstico del autismo.

Algunas de estas pruebas son:

  • Autism Diagnostic Observation Scale (ADOS).
  • Autism Diagnostic Interview-Revised (ADI-R).
  • Chilhood Autism Rating Scale (CARS).
  • Autism Behavior Checklist (ABC).

Una evaluación adecuada ha de incluir observaciones clínicas directas, entrevistas a padres y maestros y una evaluación psicológica extensa, mediante tests psicométricos, que incluya el funcionamiento cognitivo, la comunicación, el funcionamiento adaptativo, las habilidades motoras y viso-motoras, las habilidades de juego y la cognición social. En algunos casos pueden ser indicadas consultas a profesionales del área médica, como pediatras del desarrollo, genetistas (p.ej: síndrome X fragil, esclerosis tuberosa), neuro-pediatras (p.ej: EEG) y otólogos (evaluaciones auditivas, potenciales evocados).

En muchas ocasiones son los padres, los primeros en darse cuenta que su hijo/a muestra comportamientos inusuales como la ausencia de contacto visual, el niño no responde a su nombre, juega de forma poco habitual con juguetes o muñecos, comportamientos repetitivos entre otros.

Ante determinadas sospechas, los padres y cuidadores debéis ser conocedores de los síntomas más tempranos y entender las fases de desarrollo típico que vuestro hijo debería estar alcanzando a diferentes edades.

Por favor, mira la siguiente lista. Si te aparecen preocupaciones con tu hijo, relacionadas con su desarrollo y se encuentran en ella, habla con tu pediatra para una evaluación de desarrollo más detallada y específica que permita descartar o no un posible diagnóstico de TEA.

Algunos de estos síntomas de alerta a partir de los 6 meses pueden ser4:

  • El niño no muestra grandes risas u otras expresiones de diversión sobre los 6 meses o después.
  • No compartís situaciones de ida y vuelta intercambiando sonidos, risas o expresiones faciales hacia los 9 meses o después.
  • El niño/a no balbucea hacia los 12 meses.
  • No observas, intercambios de muecas o gestos como señalar, mostrar cosas, o saludar hacia los 12 meses.
  • El niño no muestra palabras sobre los 16 meses.
  • Hacia los 24 meses, el niño no muestra frases de dos palabras con significado (sin ser imitadas o en repetición).
  • Alguna pérdida de lenguaje o balbuceo a cualquier edad.
  • El niño no se gira cuando le llamas o parece no escuchar cuando se le habla.
  • No realiza juego simbólico a partir de los 18-24 meses (p.ej: jugar con muñecos en casitas o en el parking).
  • No expresa "el sí y el no" ni verbalmente ni con los gestos convencionales.
  • Se enfada frecuentemente y puede tener rabietas fuertes a pesar de su corta edad.
  • Le molestan los cambios, p.ej: en los recorridos habituales, en la disposición de los objetos, etc.
  • Parece que se auto-estimula con determinados cosas, p.ej: con el agua, las luces, mirar fijamente objetos, girar sobre sí mismo, mirar de reojo, hace ruidos repetitivos...

La detección, diagnóstico y evaluación del autismo requiere de profesionales especializados, dadas las características del trastorno y los instrumentos de diagnóstico disponibles actualmente. En el ámbito de la detección temprana resulta de alta importancia la formación de médicos, enfermeras y maestros de pre-escolar para identificar síntomas de alerta y realizar una derivación a especialistas. Una selección de instrumentos de evaluación apropiados y experiencia clínica extensa con el trastorno son elementos indispensables para la detección y el diagnóstico tempranos.

Actualmente contamos con instrumentos muy precisos para la detección temprana del autismo.

Los síntomas del autismo se pueden medir a menudo a edades tan tempranas como los 18 meses. Existen 3 instrumentos de detección para edades muy tempranas que han sido publicados y validados:

  • Checklist for Autism in Toddlers (CHAT)(Baron-Cohen, et al. 1992; 1996).5
  • Autism Screening Questionnaire (berument, et al, 1999).
  • Screening test for Autism in Two Year Olds (Stone et al, 2000).

El CHAT está disponible en castellano y catalán y está pensado para que el pediatra pueda detectar síntomas de riesgo de autismo en la exploración de los 18 meses.


No existe ningún fármaco para el autismo como entidad propia.

Hay una amplia variedad de propuestas de intervención para el abordaje del autismo. No obstante, no tantas aproximaciones están sostenidas desde un punto de vista de investigación.

Una rama de la Psicología- el Análisis Conductual Aplicado6 - es la que ha proporcionado mayor cantidad de estudios científicos de calidad- publicados en revistas con criterios de revisión metodológica- demostrando la eficacia de diversos procedimientos y técnicas conductuales en la reducción de comportamientos inapropiados, así como en el aumento de conductas y habilidades.

El Análisis Conductual Aplicado ha acumulado a lo largo de más de 30 años evidencia empírica de forma inductiva para el tratamiento del autismo. Ha sido tan sólo en las dos últimas décadas que ha habido estudios publicados de programas globales de tratamiento con resultados positivos para niños muy jóvenes con autismo. En la Universidad de California Los Angeles (UCLA), Lovaas y sus colaboradores llevaron a cabo un estudio controlado de una intervención psicosocial, basada en técnicas y procedimientos del Análisis Conductual Aplicado, conocido genéricamente como Terapia Conductual Intensiva y Temprana (ICIT)

Artículo completo 1987 PDF (50 Kb)

Artículo completo 1993 PDF (117 Kb)

Diecinueve niños con autismo fueron tratados intensamente con terapia conductual durante un promedio de 2 años y fueron comparados con 2 grupos control.

El seguimiento a la finalización del tratamiento evidenció que casi la mitad de los participantes (47%) en el grupo experimental adquirió un funcionamiento intelectual normalizado (media CI=107), con aumentos de coeficiente intelectual de 37 puntos en promedio y escolarización ordinaria independiente. Un 40% obtuvo puntuaciones de CI en el intervalo de retraso leve (media CI = 70) y emplazamiento escolar para niños con retraso del lenguaje.

Tan sólo 2 niños del grupo experimental (10%) mantuvieron un CI en el rango del retraso severo (media CI= 30) y fueron asignados a clases para niños autistas o con retraso mental. En contraste, de los dos grupos control (40 niños) sólo 1 de ellos (0,04%) obtuvo un resultado de funcionamiento independiente y normalizado. Un 48% de los participantes en los grupos control obtuvo un CI en el rango de retraso leve y un 51% mantuvo un CI de retraso severo y tuvo que asistir a escuelas para autistas.

En resumen, el 47 % de los niños que recibieron intervención conductual intensiva y temprana consiguieron al finalizar el tratamiento una escolarización ordinaria y un funcionamiento intelectual normalizado, mientas que tan sólo 1 niño (0,04%) de los grupos control obtuvo el mismo resultado.

El grupo de Lovaas es quien ha proporcionado, asimismo, los estudios de seguimiento más largo de niños con autismo que habían recibido interevención conductual temprana.

A la edad de 13 años, ocho de los nueve niños del estudio de Lovaas con mejores resultados seguían manteniendo elevados coeficientes intelectuales y estaban integrados en la enseñanza ordinaria sin ningún tipo de asistencia. Además puntuaban dentro de la normalidad en evaluaciones psicométricas de personalidad, sin presentar ningún rasgo de psicopatología.

Los estudios de Lovaas despertaron un fuerte interés en la comunidad científica y sus resultados han sido sometidos a importantes debates, que se centran principalmente en aspectos metodológicos - como la imposibilidad- por criterios éticos- de una asignación completamente al azar de los participantes en los grupos.

Las revisiones por parte de otros autores no han podido negar los resultados altamente impresionantes. El aspecto más controvertido por parte de la comunidad es la calificación que Lovaas asignó a los participantes con mejores resultados como "recuperados" o con "funcionamiento normalizado".

El estudio de Lovaas es reconocido por los diferentes organismos de máxima autoridad en salud mental y educación de Estados Unidos como el más riguroso estudio controlado que ha sido publicado hasta la fecha y que mejores resultados ha obtenido.

Lovaas lideró un proyecto de réplica del modelo de tratamiento UCLA con el apoyo del National Institute of Mental Health de los Estados Unidos, para poner a prueba la replicabilidad de los resultados.

El proyecto de réplica está permitiendo asimismo una importante ampliación de los servicios asistenciales a niños con autismo en otras zonas geográficas, que pueden recibir un tratamiento de calidad y de base empírica como consecuencia de los requerimientos de formación y supervisión clínica que exige el protocolo del proyecto de réplica UCLA.

Existen 23 centros, mayoritariamente norteamericanos, que participan en el proyecto de réplica de la terapia desarrollada por Lovaas.

En España, la Fundación Planeta Imaginario (FPI) participa como miembro activo del proyecto UCLA/Lovaas y cumple los criterios de formación y supervisón requeridos por el protoclo clínico y de investigación. Participa de las sesiones de actualización y seguimiento clínico y científico del grupo UCLA/Lovaas.

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En la Fundación Planeta Imaginario estamos altamente especializados en programas de intervención intensiva y temprana para niños dentro del espectro autista (EA) y en el programa Lovaas/UCLA.

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